La Junta Carlista Guerra de Guipúzcoa. Sus Requetés

El fondo de la Junta Carlista de Guerra de Guipúzcoa recoge 3.300 fichas de afiliación en los tres Tercios guipuzcoanos –Oriamendi, San Ignacio y Zumalacárregui y los adscritos al servicio de Radio Requeté de Campaña (Trasmisiones) – aunando un conjunto de 12.800 documentos. En el fondo documental se ha conservado la referencia de los trescientos setenta y siete requetés guipuzcoanos muertos en los campos de batalla. La ficha de numeración más alta, la 4.226, nos hace ver que se han perdido casi mil referencias de indudable valor historiográfico, un número importante, desde luego, pero no tanto como para que lo conservado no pueda dar nuevas explicaciones a la activa presencia de multitud de vascos enrolados en los Tercios de requetés.
La importancia del Archivo se resalta en que la composición de este se refiere al periodo en que la formación de dichas unidades es de adscripción absolutamente voluntaria, no sujetos por lo tanto a la recluta gubernamental. Esta característica permite un amplio análisis que indague en los motivos religiosos, políticos, etc., que impulsaron su enrolamiento en el Requeté y, por supuesto, de la realidad sociopolítica de Guipúzcoa.
La existencia de voluntarios vizcaínos reflejada en las fichas de afiliación se explica en que se encontraban en Guipúzcoa en el momento de la formación de dichos Tercios. Aunque con el Decreto de Unificación de abril del 37 dictado por Franco finalizó la recluta de voluntarios para las milicias del Requeté, dio tiempo para la organización de dos Tercios vizcaínos: el de Nuestra Señora de Begoña y el Ortiz de Zárate. Así mismo, antes de la formación de los dos anteriores Tercios muchos de los vizcaínos participaron en los Tercios alaveses de Nuestra Señora de Estibaliz, Virgen Blanca y Nuestra Señora de Begoña (Álava)
El Tercio de Oriamendi nació en San Sebastián por iniciativa de la Junta Carlista de Guerra de Guipúzcoa en septiembre de 1936, pocos días después de que los requetés navarros tomaran la ciudad. La Junta de Guerra Carlista de Guipúzcoa era el órgano administrativo formado por los dirigentes carlistas y garantes de la Tradición, encargados de crear los diversos Tercios. En Guipúzcoa los responsables del máximo órgano del carlismo fueron el teniente coronel Luis Barrios y los civiles Antonio Arrúe, Francisco Juaristi, Ignacio Orbe, Benigno Oreja, José Eceibarrena y Antonio Olazábal.
El Tercio Oriamendi se formó por la compañía de San Martín de Loinaz, original de Beasain, más otros voluntarios de San Sebastián, Tolosa y Villafranca. El Tercio de San Ignacio se nutrió de los voluntarios nacidos en las comarcas de Azpeitia, Azcoitia, Zarauz, Zumaya, Cestona finalmente, el Tercio de Zumalacárregui se nutrió de los pueblos de Oñate, Vergara, Mondragón y otros de la comarca.
El Tercio de Oriamendi se distinguió desde el comienzo de la ofensiva de Vizcaya y en los combates en el frente de Arechavaleta por su tributo de sangre, pues en esta ofensiva tuvo 127 bajas entre muertos y heridos, estando entre los primeros su comandante Luís Guijosa Leguía. Los combates de Mondragón, Ochandiano, Saibigain, las peñas de Urquiola... marcan su camino hacia Bilbao
El Tercio de San Ignacio destacó en el combate de la Peña Lemona en junio de 1937, en la que fueron “baja de sangre”, sus cuatro capitanes y 177 requetés de los 400 efectivos del Tercio, quedando reducido únicamente a una compañía.
El Tercio de Zumalacárregui sufrió también importantes bajas en la campaña de Vizcaya con 270 caídos, entre muertos y heridos.
Estos Tercios, con otros de su misma significación tradicionalista de Alava, Vizcaya y Navarra, fueron la punta de lanza del Ejercito nacional, integrados en las Brigadas de Navarra, participando en primera línea de los combates del Frente del Norte, Brunete, Teruel, la batalla del Ebro y en la ofensiva final sobre el Levante.
La búsqueda documental para el gran público probablemente se realice mediante el campo del apellido.
Las fichas de los fallecidos son las que más información aportan, ya que se apunta en qué lugar cayeron, cuál fue la herida que los arrebató del frente, así como las esquelas y necrológicas publicadas en la prensa de su localidad.